Cómo conservar el café en grano en casa: errores comunes y métodos correctos
El refrigerador es uno de los errores más comunes: está lleno de humedad y olores. El café es un material higroscópico y poroso, por lo que se comporta como una esponja, absorbe humedad (con condensación al abrirlo) y captura olores, perdiendo aroma.
Los cuatro enemigos del café son el oxígeno, la luz directa, la humedad y los cambios de temperatura. Los granos tostados frescos deben conservarse en el envase original con válvula unidireccional (one-way), que permite salir el CO2 de la desgasificación impidiendo que el oxígeno entre y oxide las grasas. Mantén la bolsa sellada en una despensa oscura a temperatura ambiente constante (15-22°C). Es mejor comprar pequeños lotes en grano (por ejemplo, 250 g) tostados recientemente para máxima frescura.